martes, 15 de noviembre de 2016

Así Vendió Pékerman A Colombia Contra Argentina

Foto: AFP.

No sé usted, pero lo que soy yo, no creo en las coincidencias. Colombia perdió con Argentina 3-0, mostrando un fútbol pobre, más pobre que el del partido contra Chile, con un planteamiento que nadie se lo cree y unos cambios sacados del FIFA 97. Lo de hoy, además de dejarnos fuera del mundial, ratifica una teoría que llevo años sosteniendo y por la cual me han insultado bastante: Pékerman le regala los partidos a su antigua selección.

Hagamos memoria, Pékerman dirigiendo a Colombia le ha ganado a Bolivia (aquí y allá), a Brasil (Copa América), a Chile (en Santiago), a Ecuador (dos veces en Barranquilla), a Paraguay y Perú (tres veces, aquí y allá), a Venezuela (Barranquilla) y a Uruguay (Barranquilla y en el Mundial). ¿Y Argentina? Ha sido enfrentada cuatro veces con el gaucho en el banquillo nacional, con dos empates y dos derrotas, nada grave, si no miramos los modos; pero veámoslos: El primer enfrentamiento fue en Buenos Aires en 2013, con un planteamiento miedoso y una noche que de seguro usted recuerda de David Ospina, sacando de todo, casi que jugando solo en medio del 3-4-2-1 que planteó el entrenador, el primer partido que "casualmente" alineó con solo tres en el fondo. Luego, en Copa América, disimuló con un 4-1-4-1 en un equipo que apenas se intentaba encontrar y se estaba rearmando tras el mundial, tratando de recuperar a un Falcao que no estaba en condiciones óptimas y con la orden desde el banquillo de que los goles no servían si no eran de Radamel, que todos los balones debían ir a él. Otra vez David evitó el papelón y lo perdimos por penales, resultado justo, porque Argentina lo debió ganar 8-0 en los 90 minutos. La tercera salida fue el año pasado, en Barranquilla, donde repitió los tres del fondo, colocando jugadores como Heribelton que no tenían idea de nada. Esta vez ni Ospina pudo, los palos nos salvaron una vez más y caímos tan solo 0-1, pero fácil pudieron ser cuatro.

Pero la perla fue la de hoy, colocar jugadores como Dávinson o Barrios, que de fútbol no saben nada, a estrenarse con Argentina y de visitante (Sánchez), mandar un solo delantero, como "coincidencialmente" siempre pasó cuando enfrentamos a la albiceleste, porque les recuerdo que llevamos cuatro años jugando 4-2-2-2 pero resulta que contra los gauchos todo cambia. Ingresar a Copete, que nadie lo conoce, en lugar de acomodarle a Macnelly sus socios naturales (Borja y Berrío) y esa pasividad en la zona técnica hablando con Camps, no tienen presentación alguna. A este argentino le duele su patria, la extraña, y así regaló seis puntos vitales, porque sigue creyendo en que la medallita de la mamá (Q.E.P.D.) le va a hacer el milagro a pesar de sus malintencionadas decisiones.

Hoy, era vital arrancar con Macnelly, ese que él usó la eliminatoria pasada para llamarlo luego a decirle que no lo iba a llevar a Brasil. Era mejor Medina (¡Por Dios! No puedo creer que esté diciendo que era mejor Medina) improvisado, que ese muchachito Barrios, o Dávinson. Era mejor Abel que Torres, no porque Daniel sea malo, sino porque lleva más tiempo jugando al lado de Carlitos Sánchez. Yo sigo sin entender por qué James ya no puede jugar al lado de Macnelly como hace tres años.

Señor Pékerman, los colombianos no somos tontos. Nadie manda en el corazón, pero si su corazón está en Argentina, váyase a robar allá, en el Rafaela, en el Tucumán... ¡¡¡NO MÁS!!!

Calienta Reinaldo Rueda.
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