domingo, 22 de noviembre de 2015

¿Ya Se Va Señor Pékerman?

Foto: www.novosti.rs
Por: Héctor Herrera

A mí no me deja de parecer extraño que Colombia haya jugado bien (sin ser brillante) ante Chile y cinco días después en Barranquilla salga con semejante presentación tan triste frente a Argentina. Hay algo ahí que no cuadra, a esa historia le falta un pedazo. Sí, la selección no juega de la misma manera que lo hizo en la eliminatoria pasada y mucho menos en el mundial. Sí, faltan jugadores que brindaban seguridad y aportaban jerarquía. Sí, adiciónele todos los condimentos que quiera, pero hay algo más de fondo.

Si vamos más atrás, la presentación de la selección en la Copa América no fue buena pero tampoco espantosa; salvo un partido: Colombia-Argentina. Si bien contra Venezuela se perdió por una desatención y contra la albiceleste se logró empatar y llegar a los penales, el acceder a esa tanda decisiva se produjo gracias a un Ospina que sacó de todo, al igual que lo hizo en uno de los partidos rumbo a Brasil. ¿Cuál?, casulamente el de Argentina-Colombia en 2013, bajo el mando de Pékerman. Aquella vez, David, los dos verticales y el travesaño obtuvieron un 0-0 en Buenos Aires, mientras que cuatro días después Colombia le ganaba sin despeinarse a Perú en Barranquilla. Muy curioso el asunto, tres partidos contra Argentina jugando a nada.

Ahora, por el lado de las convocatorias no es que estemos muy bien que digamos. Es difícil creer que jugadores como Daniel Torres y Heribelton Palacios estén ahí, y lo que es peor, asumiendo papeles de titularidad. Miremos el caso Palacios, un muchachito que tarda entre 8 y 9 segundos en ejecutar un saque de banda porque es inseguro en sus decisiones. ¿Un defensa inseguro?, mejor no pongan nada. Si no había quién supliera a Arias, no es pecado defenderse con tres. Por el lado de Daniel Torres mejor ni lo califico, se sabe que hay un equipo argentino buscando sus servicios y ahí está comprometida la prima de navidad de José Pékerman.

Colombia no está eliminada, pero sí desbaratada. Sin Bedoya, sin Técnico, sin goleadores, sin defensas, sin marcadores y ahora con el resultado puesto, con pocos hinchas. Se sabe que le van a dar dos partidos de gracia al mal llamado "Don José" para hacer seis puntos en marzo (que no creo que los haga), dos partidos que pueden definir el cupo, dos partidos que no le dieron a Leonel Álvarez, despedido por hacer cuatro puntos en tres encuentros. Pékerman ha hecho los mismos puntos y ha jugado un partido más. Curioso.

¿Ya se va señor Pékerman? ¿O va a seguir robando?

viernes, 20 de noviembre de 2015

Muchas Gracias Argentina

Foto: El Universal.
Por: Héctor Herrera

Un repaso de fútbol bien aplicado fue lo que presenciamos los asistentes al estadio Metropolitano Roberto Meléndez. Un repaso aplicado por parte de Argentina, que poco o nada le importó que Messi fuera uno de sus principales ausentes en tierras colombianas.

Los Gauchos, que no habían ganado NADA, pero nada es nada, durante esta eliminatoria; se colocaron nuevamente el chip Sabella y sin temor a nada llegaron a resucitar a Barranquilla... Otra vez. Otra vez, porque si a Argentina se le acabó el fortín del Monumental, pues que lo traigan a jugar al Metropolitano, donde es local con o sin Agüero. Y es local no solo por su despliegue táctico y su buen fútbol, sino por las vergüenzas mal llamadas "colombianos" que abordaron el avión en el que me movilizaba con la camiseta de la albiceleste, felices por ver a su "Vaaamo, vaaamooos, Argentiiinaaa"; pero que de argentinos no tenían nada. Eran más negros que un carbón.

Por ahí ya comenzábamos a hacer lo mismo de todas las eliminatorias bajo este formato (excepto la del 2007): cagarnos. Sí, cagarnos, no encuentro un término distinto que encierre la bajeza con la que nos paramos frente a Argentina, no el martes, sino SIEMPRE, siempre. En Copa América, en eliminatorias, en amistosos (qué va, a Argentina no le interesan los amistosos con nosotros); en todo. Aquí y allá, en Buenos Aires y en Colombia, llámese Bogotá o Barranquilla; siempre la misma historia.

Ya en el partido, con un clima que casualmente siempre serena cuando viene Argentina (porque hasta el sol se ocultó y llovió), los dirigidos por Martino, esperaron, esperaron, esperaron, esperaron. Y no precisamente esperaban a que Colombia los atacara, porque no atacamos, sino a que cometiéramos errores. Los errores de Macnelly, de Palacios, de Zapata, de Palacios, de James, de Palacios, de "Teo", de Palacios... ¡¡¡Vida triste PALACIOS!!!, nueve segundos en cada saque de banda... En fin. Llegó el gol, bien concebido, pero ya en el área, de los goles pendejos que he visto. Gol de transición, porque Argentina jugaba como selección de cinco años de edad, no porque no tuviera más, sino porque al frente Colombia hacía un papel de Salacuna nunca antes visto. O bueno, nunca antes visto con jugadores de recorrido en cancha. Llegó el segundo. Dí María, qué golazo. Bueno, casi. Pasó cerca del palo. En ese momento supe que Argentina no iba a volver a marcar. Y no volvió a marcar porque el primer tiempo se acabó. Bendito Dios.

En los otros 45' minutos Colombia fue otra. Otra peor que la del primer tiempo y Argentina también cambió. Con la necesidad del resultado más allá de los goles, los gauchos tocaron y tocaron en el centro del campo. El centro al defensa, el defensa al lateral, el lateral al delantero, el delantero al defensa, el defensa al centro. Se cansaron de tocar. Lejos, Mascherano fue el que más tocó la pelota en la parte complementaria. Se acabó el partido y a agradecer, a Argentina por supuesto. Era el día, era la cancha, el clima, el rival, y la afición. Era todo configurado para que 22 años después nos la aplicaran. Era el día del 0-5, lo tenían todo para tachar esa página. Era el momento de golearnos, de aplastarnos, de acabarnos. Quizá con un Messi en cancha se hubiesen animado más, quizá los malos resultados previos los hicieron caminar mejor sobre seguro.

Muchas gracias Argentina, nos perdonaron la vida. Y de paso a Pékerman, porque un resultado sacatécnicos, aaayyy...

martes, 10 de noviembre de 2015

Juan Ramón Carrasco Sería El Nuevo Técnico De La Selección Colombia

Foto: www.futbol.ec

La salida de José Pékerman de la selección nacional es prácticamente un hecho. Pese a las palabras de respaldo por parte de Ramón Jesurún; la salida de Bedoya no cayó bien en el cuerpo técnico, que posiblemente presentará su renuncia antes de finalizar el año.

Pékerman, muy criticado en el último mes por la derrota ante Uruguay, no ha tenido un buen segundo ciclo. La selección juega mal, en parte por su desconocimiento a la hora de convocar y alinear, sus negocios y vitrinazos, sus constantes matrimonios con jugadores de pésimo nivel futbolístico y la marginación de otros por "dedocracia". Esto, sumado al rompimiento del vínculo directo de contrato (Bedoya), marcan el fin de su exitosa pero sombría era.

Por eso, en la madrugada de este martes ha tomado fuerza la verdadera intención de Jesurún: Imponer su propio sello. Para ello, se requiere una cabeza visible, algo que indique dónde acabó la era Bedoya y comenzó el nuevo ciclo, un nuevo técnico. Este, según dos importantes emisoras uruguayas, ya habría tenido contacto con miembros del comité ejecutivo de la Federación. Se trata de Juan Ramón Carrasco, orientador charrua hoy al servicio del River Plate de su país.

¿Quién es Juan Ramón Carrasco?

Nacido el 15 de septiembre de 1956 en Sarandí de Yí, departamento de Durazno, Uruguay; Juan Ramón Carrasco es un reconocido ex futbolista y ahora técnico uruguayo. Como jugador destacan sus actuaciones en clubes como Nacional y River Plate de Uruguay, River Plate y Rácing en Argentina, Sao Paulo de Brasil y el Cádiz de España. En Colombia jugó para el Cúcuta Deportivo en 1985. Es recordado por marcar el gol de la victoria de Nacional ante Defensor en 1997, el cual le dio vida a su eterno rival Peñarol, quien se coronó finalmente campeón. Carrasco argumentó que pese a que su técnico planteó el partido "a perder", su filosofía de juego de ir siempre hacia adelante le impulsó a hacer lo que creyó correcto.

Como entrenador destaca el clasificar a Fénix a la Copa Libertadores (2003), una final local con el River Plate uruguayo (2008), club al que también llevó a la semifinal de la Copa Sudamericana (2009) y un campeonato con Nacional (Uruguay) en 2011. Dirigió a la selección uruguaya de fútbol desde el inicio de las eliminatorias al mundial de Alemania (2003) hasta marzo de 2004. Durante su proceso, Uruguay ganó dos partidos (Bolivia y Chile), perdio dos (Paraguay y Venezuela)  y empató uno (Brasil); marcó 11 goles y recibió igual número. Actualmente dirige al River Plate de su país.

Carrasco es recordado en Colombia por revelar el amaño de argentinos y uruguayos en el último partido de la eliminatoria rumbo a Corea-Japón 2002, cuando el equipo charrua era dirigido por Víctor Púa.

¿Cómo es su planteamiento?

"JR", como le llaman, es famoso por su juego extremadamente ofensivo. Su planteamiento, conocido como el "Tiki-Tiki", contempla como mínimo tres delanteros en cancha, lo que le significa una gran cantidad de anotaciones a favor pero también suele derivar en una buena cifra de goles en contra. Sus equipos acostumbran a tener 23 titulares, donde ningún elemento es fijo y la rotación es una constante.

¿Y los técnicos colombianos?

José Pékerman ha dejado un listón muy alto y sentó la imagen de que los técnicos nacionales no están al nivel que se necesita. Solo hay tres hombres que podrían asumir el cargo en estos momentos: Juan Carlos Osorio, técnico de México y de quien se desconoce si firmó alguna claúsula que le permita abandonar el cargo en caso de ser postulado como seleccionador nacional; Fernando Castro, quien no es muy querido en el seno de la Federación y Reinaldo Rueda, actual técnico de Nacional con el cual ha tenido un proceso exitoso.

Por ello, Jesurún sabe que la mejor manera de brindarle credibilidad a su gestión es continuar por la senda de los técnicos extranjeros y pretende traer a uno con amplia trayectoria. Por ahora, tanto Carrasco como Jesurún no se pronuncian al respecto.

lunes, 9 de noviembre de 2015

¡Perdió Colombia! Luis Bedoya Renunció A La Federación Colombiana De Fútbol

Foto: www.eluniversal.com.co

Por: Héctor Herrera

¡Qué no me vengan con cuentos ni rencores! Colombia ha perdido la cabeza. La renuncia de Luis Bedoya es el golpe más fuerte que ha recibido la Federación desde el asesinato de Andrés Escobar. Sí, así de fuerte, así se siente. La selección Colombia, de críticas válidas pero apresuradas para las dos fechas que apenas se han jugado, se ha quedado sin su papá, sin su líder, sin su razón de ser.

Luis Heberto no es un corrupto, no es un criminal; es un hombre que ama a este país casi como el mismo Simón Bolívar, casi tanto como yo. Ha hecho siempre lo mejor para la entidad y sus logros saltan a la vista. Nunca la Federación fue tan visible y respetada como en esta era que tristemente hoy termina. Era un dirigente con tacto, con criterio y determinación.

Bedoya no ha muerto, pero así lo sentimos. Tuvo desaciertos, claro; basta con recordar la ausencia en Sudáfrica y el fugaz paso de Leonel, pero son solo lunares casi invisibles al lado de toda su gestión. Se habla de vínculos con el caso FIFA, ¡¡¡Qué va!!!; nadie más transparente que don Luis ha pasado por el cargo, los que conocemos su trabajo tenemos claro eso.

Se va Bedoya y con su partida pierde Colombia. Gracias don Luis por el Mundial Sub-20, por el tacto tan delicado que tuvo con el caso "Bolillo", a quien respaldó siempre hasta que este decidió renunciar, por la contratación de Pékerman a pesar de que muchos no compartiéramos la decisión, por el retorno a una cita orbital, por dejar lista la sede del Mundial de Fútbol Sala del próximo año, por llegar a la vicepresidencia de Conmebol y por volvernos a colocar en el mapa futbolístico... Bueno, al menos hasta hoy.
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