viernes, 16 de octubre de 2015

También Nos Rajamos

Foto: www.elpais.com.co
 Por: Héctor Herrera

A finales del mes de julio hicimos un simulador basado en el calendario de la eliminatoria. Pues bien, tal como lo habíamos prometido cada fecha doble les iremos contando cómo nos fue tratando de ser los videntes del fútbol sudamericano.

Se jugaron diez partidos y emitimos igual número de resultados posibles. Entre lo más destacado está que acertamos al desenlace de los dos partidos que disputó Colombia (por fin le pegamos a algo) y que la segunda jornada obtuvimos un 3/5. Sin embargo, solo logramos dar con un total de cuatro resultados así:

1° fecha

Colombia vs Perú (ACERTADO)
Chile vs Brasil (ERRADO)
Argentina vs Ecuador (ERRADO)
Venezuela vs Paraguay (ERRADO)
Bolivia vs Uruguay (ERRADO)

2° fecha

Paraguay vs Argentina (ERRADO)
Brasil vs Venezuela (ACERTADO)
Ecuador vs Bolivia (ACERTADO)
Perú vs Chile (ERRADO)
Uruguay vs Colombia (ACERTADO)


Con base en ello, debemos darles dos noticias, una buena y otra mala. La buena es que si seguimos acertando los resultados de Colombia, obtendremos un punto en Chile (Sí, Sí, Colombia; Sí, Sí, Caribe). La mala es que si seguimos acertando los resultados, a ese punto se le suma OTRO PUNTO DE LOCAL, contra Argentina, porque lo tenemos marcado así (por algún lado la teníamos que embarrar).

En Noviembre continuaremos con los resultados y los comparativos. Por ahora, perdimos la primera jornada con 4/10.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Selección Colombia: Con -3

Foto: www.eltiempo.com
 Por: Héctor Herrera

Parece que la Selección Colombia ya estuviera eliminada del Mundial de Rusia, aunque apenas van dos partidos donde se cumplió con ganar en casa. La tricolor no juega bien, se ve partida, se mueve erráticamente, tanto en Barranquilla como por fuera, perdió seguridad atrás y no hay tiempo de rearmar, por lo menos no de cara a los dos compromisos del próximo mes contra el campeón y el sub-campeón de América respectivamente.

Dicen que para verdades el tiempo y en este espacio se criticó (y mucho, pueden leer ríos de letras sobre el tema en entradas anteriores) que Pékerman no rotaba la nómina y que iba a llegar el día en que no iba a saber con qué suplir las ausencias. El técnico jugaba los amistosos con la titular, salvo los que disputó posteriores al Mundial de Brasil y la Copa América de Chile. Pues llegó el día de la necesidad, o peor, los meses de las ausencias importantes: Sin laterales, con bajas sensibles como las de James y Aguilar, y lo que es peor, ahora con la expulsión de un jugador desequilibrante como Juan Guillermo Cuadrado. Esto, sumado a la terquedad del cuerpo técnico al insistir en enviar a un fundido Falcao por encima de otros delanteros de mejor presente, o peor aún, darle minutos a nuevos convocados por encima de hombres de experiencia.

Los rivales ya hicieron la tarea de ganar por fuera y contra todo pronóstico. Chile mató a su bestia negra en casa y afuera sumó frente a un oponente directo como Perú; Ecuador ganó en Argentina y redondeó en casa sus seis puntos; mientras que Uruguay derrotó otro rival directo, Colombia, y había sumado previamente en La Paz. Paraguay, que también está encima de nosotros, ganó afuera y empató en casa, que no es malo si el rival es Argentina.

¿Qué viene entonces para Colombia? Primero, replantear la defensa, colocar tres hombres nuevos si es necesario y hacer una doble línea de cinco en Santiago, porque no podemos perder de ninguna manera contra Chile, se debe empezar a sumar por fuera. Y a Argentina, hay que ganarle igual que a Perú, al como sea; sin dejarlo resucitar en Barranquilla como lo hicimos la eliminatoria pasada. ¿Y qué resultados convienen? ¡¡¡Por Dios!!! Van dos fechas, no es tiempo de hacer cuentas. Eso sí, cualquier empate en los demás partidos es conveniente sin importar los rivales.

La instrucción es clara, replantear, porque para rearmar no hay tiempo, sumar al menos cuatro puntos de seis en noviembre, y sobretodo, calmarnos, no dejarnos asustar por el arranque de los demás, pues de inicios buenos recuerdo los de Colombia y Argentina en las eliminatorias rumbo a Sudáfrica y el primero no fue mientras que el segundo llegó a la última fecha luchando por no jugar al repechaje. Ni clasificados ni eliminados, apenas arranca esto, los otros también se desinflan.

Ah, y Pékerman, se le dijo, no hizo caso y vea, ya vamos con -3 puntos frente a rivales directos.

sábado, 10 de octubre de 2015

Como La Primera Vez

Foto: AFP.




Por: Héctor Herrera

Si me voy de análisis arruino la alegría. Fue mi regreso triunfal al Metropolitano, fiesta que al igual que el carnaval quien la vive es quien la goza. No hizo mucho calor o ya estoy aclimatado, era como llegar a casa. La cantidad de boletas en reventa era impresionante, de ahí los claros en el estadio. Águila tuvo buenos detalles con nosotros, primero en el aeropuerto y luego dentro del escenario deportivo.

Desde el ingreso se vio el cambio de logística, todo parecía tan viejo pero tan nuevo. Afuera el decorado amarillo de la marca de cerveza patrocinadora tuvo que dividirse el espacio con Coca-Cola, las filas se mezclaron, oriental con sur, occidental con norte y nunca supimos el propósito de esto. Me tocó preguntar por dónde ingresaba, como la primera vez que fui al estadio a ver a la selección. Superado el primer anillo, cada cual a su puerta de acceso, segundo control, ya menos gente. El tercer punto de chequeo en todo el umbral, quemando la boleta en una punta; práctica bastante arcáica para el espectáculo que íbamos a presenciar.

Adentro como siempre, nuestra silla, en la baranda, la bandera lista a retomar su posición. Los siete metros de tela extendidos adornaban una vez más las gradas del Metropolitano y tapaban los logos de Caracol. Sur llena de tambores y de cánticos incesantes. Las tribunas se fueron llenando, los jugadores calentaron, la fiesta empezaba. Tiempo de los himnos, a todo pulmón, como la primera vez que fui a ver jugar a Colombia. Al lado mío gente extraña, desconocidos, nada que ver con mis amigos en la pasada eliminatoria. Estaba solo, como la primera vez que vi un partido de la selección mayor.

Pitazo inicial y la bendición. Muchos rostros nuevos en el campo, como la primera vez que vi un partido de la tricolor. El juego era errático, Colombia con ganas pero sin precisión. Llegó el gol, lo canté con el alma, como la primera vez que canté un gol de la selección. Comenzó el segundo tiempo y metidos atrás, aguantando, como la primera vez que vi un segundo tiempo del seleccionado mayor. Estaba desesperado, el corazón se me iba a salir. Entró Falcao, grité "¡¡¡Tigre, Tigre!!!"; iba sin rencores, con el corazón limpio, como la primera vez que coreamos el ingreso de Rodallega en mi primer partido de selección.

Los segundos eran minutos y los minutos horas, No hacía otra cosa que esperar a que se acabara el partido y mirar el reloj, como la primera vez que vi jugar a la selección absoluta. Pero en medio de todo algo nuevo sucedió. Llegó el segundo gol, autoría de un jugador que no es de mis afectos. Lo grité a todo pulmón, también sin rencores. Y salí feliz, con esa sensación única de ganar un partido sufriendo, como le gusta a los hinchas de verdad, como la primera vez que vi ganar a la Selección Colombia mayor.
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