martes, 10 de marzo de 2015

Fue Asesinado El Jugador Radamel Falcao García

Foto: Diario AS
Columna Especial Para: Soy Periodista
Véase También Aquí: Fue Asesinado El Jugador Radamel Falcao García
Por: Héctor Herrera 



¡¡¡Mentiroso!!! ¡Titular mentiroso! Apenas para hacerle un homenaje a lo que voy a relatar.

Tranquilo, Falcao está vivo, pero si usted siente algo de aprecio, algo de respeto por el jugador colombiano, le pido que se quede a leer esta columna hasta el final.

Lo de hoy, el partido Sub-21 de Radamel, donde fue sustituido, marca el fin futbolístico del samario, al menos en Inglaterra. “El Tigre”, el depredador del área, el gran responsable del tiquete a Brasil 2014, el héroe de los niños generación 2000, ha sido asesinado.

A Falcao lo mataron los mismos que hoy tratan de revivirlo, los que lo reclaman en la cancha, los que atacan a Van Gaal porque “no gusta de los sudamericanos”, mientras que Di María se pasea felizmente por el campo de juego. Retomando una frase del presidente de la Difútbol, Álvaro González Alzate, los “asesinos del micrófono”, y de la prensa, y de las redes; llevaron a Radamel directo al infierno, ellos lo mataron.

García era un joven tranquilo, de enorme potencial, un delantero que se divertía marcando, practicando el buen fútbol, jugando a la pelota. Hasta que un día llegó al club donde logró su punto máximo, el Atlético de Madrid. Allí comenzó la debacle del colombiano, que mientras brillaba en la cancha del Vicente Calderón estaba expuesto al sicariato mediático. Los excesos siempre serán malos, y al “Tigre” lo llenaron de elogios, en buena parte justos, pero también lo condicionaron, le pintaron un camino que le obligaron a seguir, le cambiaron el chip.

Seguramente uno de los mayores anhelos de Radamel era su llegada al Real Madrid, un sueño que posiblemente tengan muchos jugadores profesionales, pero el sueño se convirtió en obsesión, o más bien se lo convirtieron. Una o dos veces por semana se podían leer los titulares: “Falcao al Madrid”, “Florentino tiene los ojos en el colombiano”, “El Madrid quiere a Falcao como parte de un intercambio”. Pero Falcao se fue al Mónaco y al ver que el festival de la especulación, el teatro, el circo periodístico se les había caído, comenzó la manera de darle veracidad a los ríos de mentiras que habían publicado: “Mónaco será el puente de Falcao para su inminente llegada al Real Madrid”.

Llegó la lesión, para algunos el inicio del fin, para los más reflexivos el punto medio de una caída inevitable. Ausente del mundial Radamel seguía sonando, hasta que un chiquillo sin mucha prensa pero con una brillante actuación en la Copa del Mundo, de la nada; se convirtió en nuevo jugador del club merengue. El tiro de gracia para Falcao, el golpe a su estado mental, no porque sea envidioso, sino porque a cualquier ser humano lo destrozaría ver un sueño trabajado por años, convertido en realidad para otro de menor recorrido. ¡Ojo! No estoy diciendo que James sea el culpable ni que no lo merezca, no confunda las cosas.

Falcao llegó al Manchester como premio de consolación, pero llegó triste, resignado, inconforme; y nadie trabaja bien en esas condiciones. Eso sí, ahora el villano es Van Gaal, un pobre chivo expiatorio en todo un experimento construido desde los medios por unos periodistas canallas, unos asesinos disfrazados que le pintaron al colombiano un camino de gloria plagado de mentiras, que lo contrataron semana a semana como nuevo jugador del Real Madrid, que le condicionaron sus sueños.

Falcao está muerto, la prensa, que se cansó de vivir de sus hazañas y de vender sus logros, lo asesinó. Ahora, escondidos como ratas, culpan a quien no tiene la culpa, se escudan y no tocan el tema mental.

Pero aún “El Tigre” puede revivir. El primer paso es convencerlo de que NUNCA será jugador del Real Madrid, y que eso no es malo, todo lo contrario, que es tan bueno que se puede dar el lujo de jugar en cualquier otro club, que no necesita una élite a la que llegó hace unos años sin necesidad de vestirse de blanco. El segundo paso es el apoyo de la prensa, pero no el que le están dando culpando a Van Gaal, sino criticando su juego, motivándolo a que se entrene más, a que realice ejercicios de concentración. Hay que decirle la verdad, que futbolísticamente está mal, porque seamos sinceros, no juega nada bien y de seguro sus amistosos en marzo no van a ser buenos. Y por último, hay que dejar de especular, de jugar al científico, inventando mentiras día a día, diciendo que fulanito me dijo que iba para tal lado. Hay que dejar de mortificarlo, porque si bien es cierto que el deber del periodista es buscar la noticia, el daño que se puede hacer por el afán de la chiva es irreversible. Para la muestra un Falcao.
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