sábado, 18 de octubre de 2014

Colombia Y Una Goleada Que No Aparecerá En Los Libros De La FIFA

Foto: Innovacionatl.com


Por: Héctor Herrera 


Parece que nadie se enteró del amistoso que disputaron ayer las selecciones de Colombia y Costa Rica en el estadio Sun Life de Miami. Sí, así como lo lee, el partido preparatorio entre "ticos" y "cafeteros" no fue televisado en nuestro país y tampoco aparece en el calendario de la FIFA, pero se jugó; y los miles de aficionados que llenaron totalmente el escenario deportivo fueron testigos de un 5-0 de los nuestros sobre los centroamericanos.

El resultado fue justo pero demasiado extenso si lo comparamos con lo visto sobre el terreno de juego. Costa Rica, fiel a su estilo, fue un equipo compacto y contragolpeador. Colombia por su parte, volvió a demostrar (como sucedió frente a Canadá) que le cuesta desarmar sistemas defensivos y que solo las individualidades o los errores del rival son la solución al dolor de cabeza que genera un seleccionado que se cierra.

Corría el minuto 37 del primer tiempo y los "ticos" se habían aproximado dos veces, pero sin peligro. Colombia llegaba y llegaba pero no encontraba espacios, hasta que James (otra vez) desde afuera del area castigó con un zurdazo a Navas, el balón pasó rozando la base del poste izquierdo de Keylor y se rompió el celofán. Con el 1-0 nos fuimos al descanso y la actitud de los dirigidos por Pékerman fue distinta en la parte complementaria.

Ya sin la necesidad de buscar el partido, Colombia jugó con cabeza fría y generó opciones más claras. Fue así como sobre el minuto 7 del segundo tiempo, Abel Aguilar cazó un rebote a la salida de un tiro de esquina y colocó el 2-0 en el marcador. En adelante el partido fue un monólogo, los nuestros mantenían la posesión del balón y Costa Rica no llegaba. Sobre el final, los "ticos" salieron a buscar el descuento y se encontraron al minuto 91 con un penal... en contra, pues Colombia contragolpeó y provocó la falta. Cobró Falcao y adentro, 4-0. Otra vez los centroamericanos se fueron a tratar de abrir el marcador y esta vez fue "Teo" quien al 93' le puso cifras concretas al partido, provocando el llanto de algunas aficionadas costarricenses captadas por el servicio de televisión, que parecían sufrir el partido como una eliminación del mundial.

Lo más curioso quizá fue el tercer gol de Colombia, conseguido por un hombre que apenas recibió su primer llamado a la selección. Sobre el minuto 85', Pékerman, o mejor "Don José", porque hay que reconocer que fue él quien le brindó la confianza, lo envió al campo de juego. Con nuevo "look", totalmente rapado, se dirigió a zona de traslado e ingresó en reemplazo de James Rodríguez. Fue uno de esos cambios para consumir algo de tiempo, lo cual quedó evidenciado dentro de la cancha, pues durante los cuatro minutos siguientes nadie le pasó el balón; quizá por ser nuevo o tal vez porque sus compañeros sabían de antemano que sus cualidades no son las mejores y su nivel es algo inferior.

Pero justo al minuto 89, cuando Costa Rica buscaba el 2-1, Sánchez rechazó una pelota que cayó sobre 3/4s de cancha. El joven le ganó la posición al defensa "tico", la dejó picar, y al ver que no tenía opción de pase (Falcao y "Teo" no estaban por ninguna parte) y que aún tenía tres defensas por delante, remató de volea con su pierna zurda.

Fue la primera pelota que tocó (y también la última) con tan mala suerte que la esférica tomó la curva hacia afuera. Keylor se estiró, el balón parecía perderse por el costado izquierdo del arco hasta que golpeó el poste y se coló rebeldemente en la portería. Estreno soñado para este muchachito de 25 años que salió corriendo a celebrar, solo, porque ninguno de sus compañeros lo abrazó. Entonces, buscó con desespero una cámara, se paró al frente, la miró fijamente y gritó: "¡Gol H...ta!".

La nota triste del partido de ayer la protagonizaron algunos jugadores de Costa Rica que quisieron buscar bronca luego de acabado el compromiso. Por fortuna, los colombianos no cayeron en ese juego y se dirigieron con rapidez hacia el vestuario en medio de aplausos. Entre ellos, iba él, el autor del tercer gol, el nuevo pupilo de Pékerman, levantando con mucha energía los brazos una y otra vez, sonriendo, satisfecho con su primer partido.

Quizá fue tanta la euforia al agitar sus brazos, que terminó por levantarlos de verdad. Tras ese movimiento brusco todo se oscureció. Se encontraba desorientado y su corazón latía a todo vapor. Notó entonces la realidad y no pudo ocultar su rabia. Había estado soñando, volvió a decir "¡H...ta!", esta vez en su mente; se acomodó y volvió a conciliar el sueño. Ya en la mañana, más calmado, comprendió muchas cosas, como el por qué Pinto estaba en el banco de Costa Rica si ya no es el seleccionador. Sonrió entonces y decidió contarle al mundo mediante letras su corto pero exitoso paso por su selección.

Después de todo, no todos los días uno se estrena con Colombia, con gol, con goleada y marcándole a un portero del Real Madrid. Así sea en sueños...

martes, 14 de octubre de 2014

Que Hoy No Se Hable De La Selección Colombia

Foto: www.90minutos.co
Columna Especial Para: Soy Periodista
Véase También Aquí: Que Hoy No Se Hable De La Selección Colombia
Por: Héctor Herrera 



Esta es mi columna sobre la gira estadounidense. Sí, hoy y a esta hora, antes de iniciar el compromiso con Canadá. No habrá opinión, análisis o cualquiera que se le parezca, no entraré en detalles de formaciones, convocados, módulos ni estética de juego. Esta es una invitación para que los Bermúdez, los Vélez, los Hernández y los Herrera nos abstengamos por una sola vez de hacer nuestro trabajo y respetemos el momento por el que está pasando Pékerman.

Si hoy nos golea Canadá, pues que nos golee; y si hay cosas que corregir de lo que se vio contra El Salvador, pues se corrigen después, más adelante, en otros amistosos, contra otros rivales o con diferentes convocados. Pero hoy, dejemos el tema selección en frío, porque aunque a José le importe poco o nada lo que digamos nosotros, se encuentra en un momento donde su estado emocional es delicado, frágil, vulnerable.

Ya el argentino tuvo la valentía de responderle a un país por encima de su familia cuando decidió renovar y según se habla, esta noche estará en la zona técnica, dirigiendo a nuestros muchachos, cumpliendo su compromiso con el corazón hecho pedazos. Entonces, pues respetemos, dejemos a un lado por este corto periodo de tiempo "el palo" a Pékerman y hagamos una tregua por lo menos mientras termina el año (quedan dos amistosos en noviembre).

Después de todo el fútbol pasa, se irá a unos mundiales y a otros no, se harán buenos torneos y otros para el olvido. El estilo, el buen trato a la pelota y los resultados van y vienen; pero la vida no entiende de segundos tiempos, nos regala apenas un periodo para que juguemos en la posición que nos sintamos más cómodos, tratemos de ganar y dejemos nuestro legado, ese que provoca lágrimas en los hinchas al momento del retiro y que produce un sentimiento similar en los nuestros al momento en que "colgamos los guayos".

viernes, 3 de octubre de 2014

Pékerman Y Una Convocatoria Casi Perfecta

Foto: Agencia EFE
Columna Especial Para: Soy Periodista
Véase También Aquí: Pékerman Y Una Convocatoria Casi Perfecta
Por: Héctor Herrera 

Como si hubiese leído mis críticas, como si se mantuviera al tanto de mis opiniones, como si atendiera mis exigencias, como si entendiera mis sentimientos. Sí, así de claro, con pulcritud, sin atender a polémicos empresarios y respondiendo a las exigencias de una selección que pasa por una crisis de plantilla y resultados. Así se mostró Pékerman al realizar la más reciente convocatoria para jugar dos amistosos ante dos rivales de nivel promedio.

La lista anterior, con la que se enfrentó a Brasil en Miami, presentaba unos vacíos que aquellos que conocemos de fútbol identificamos de inmediato y que otros pocos, en los que también me incluyo, en calidad de detractores salimos a cobrar. La ausencia del tercer arquero que algunos necios se atrevieron a tildar de innecesario, fue suplida con la llegada de José Fernando Cuadrado, quien más allá de estar o no en óptimo nivel, arriba al selecto grupo a cumplir la idea del entrenador: Ser descartado o recibir un nuevo llamado de acuerdo a su comportamiento.

A él se le sumaban los dos centrales que no suplió hace un mes, aun cuando la lista era igual de numerosa, pues la rellenó en ese entonces con un mediocampo de diez hombres convocados tratando de engañar al pueblo. Pero entonces, otra vez "Don José", sí, "Don José", porque hay que tratarlo bien cuando hace las cosas como debe, atendió a la lógica y la inteligencia del fútbol y convocó con la cabeza y no por llenar casillas. Llegó el llamado de Pedro Franco, un defensor de brillante actuación en nuestro mundial (2011) y que debió estar por lo menos hace tres años donde está ahora, en la selección mayor. Junto a él llegó Jeison Murillo, otro central que obedece a las ideas del técnico y a la necesidad de reemplazar peras con peras y manzanas con manzanas.

Cumplidas mis exigencias llegó la sorpresa, que le valoro mucho a "Don José" (otra vez), quizá un poco más que haber hecho lo que se le pedía. El llamado de Yimmi Chará me hizo retroceder con doble linea de cuatro y cesar mis ataques hacia el argentino, pues parece que ¡Por Fin! entendió que los amistosos son para probar, para arriesgarse y equivocarse.

Hasta ahí todo iba bien, Pékerman contestaba y me obligaba a colgarme de los palos, a defenderme con 11, a parquear el autobús. Suplió el arquero que tanto le critiqué, llamó los centrales que tanto pedí, sigue sin llamar a "0-3" Medina, mejor dicho, me tenía acorralado. Pero cuando parecía que todo estaba liquidado, el "gaucho" se equivoca y salgo de contragolpe. Me refiero por supuesto al llamado del innombrable, ya ustedes sabrán quién es, un muchachito que fue el cáncer hecho ser humano durante el Sudamericano Sub-20 Perú 2011, un elemento nocivo, oscuro, putrefacto; un jugador, si es que a eso se le puede llamar así, que destruye lo que toca y lo que pisa, que dañó el ambiente de aquel seleccionado juvenil que aspiraba clasificarse a Londres, un tipo que tiene malas referencias en todos los clubes por los que ha pasado. Un animal, un cerdo del balompié, una cucaracha con guayos, un veneno que no sé si fue convocado por petición de José o de Pascual; un sicario del balón capaz de hacer lo que muchos periodistas no hemos logrado en años: Sacar a José Néstor Pékerman de la Selección Colombia.

¡Mucho cuidado con "ese" Pékerman!
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