jueves, 23 de enero de 2014

Lesión De Falcao No Puede Ser Excusa

Foto: Cortesía Mónaco FC
Columna Especial Para: Soy Periodista
Véase También Aquí: Lesión De Falcao No Puede Ser Excusa
Por: Héctor Herrera 

Es una realidad, García se lesionó y se perderá el mundial. No hay que perder tiempo esperando una recuperación exprés y mucho menos ilusionarnos con ver al nueve del Mónaco en Brasil, hay que levantar la cabeza y reordenar el plan de trabajo, si es que existe alguno, porque a la fecha las noticias de selección mayor son inexistentes.

Tenemos hombres importantes, jugadores de excelente nivel que pueden suplir esa ausencia, con el inconveniente de la falta de sociedades provocado por el técnico José Pékerman, quien evitó en lo posible variar su nómina incluso en amistosos, negando así la posibilidad de asociación de los elementos emergentes y disminuyendo casi que a cero el número de opciones colectivas alternas.

Por otra parte se suma el protagonismo que le ha dado el medio a García. El extremismo propio de nuestra nación no lo ha vendido como pieza indispensable en la selección, y eso no es así. Sí, Radamel tiene grandes cualidades deportivas, es referente directo y fue un actor importante en el camino al mundial, pero no es el equipo completo. Es un goleador que llegó y que se irá, como Asprilla, como Ángel y nada más. ¿O acaso tras su retiro vamos a dejar de jugar porque no podemos sin él?

Es claro, García tuvo un 2012 de ensueño pero a partir de 2013 atraviesa una curva descendente. No sé a quién se le ocurrió decir que era uno de los tres mejores futbolistas del mundo, cuando en realidad Falcao es el jugador más importante de los jugadores menos importantes. No lo digo yo, lo dice la historia. Las verdaderas estrellas juegan en los mejores clubes del mundo, ganan Champions y mundiales, o por lo menos avanzan a rondas importantes en estos certámenes. El "tigre" ya no tiene el mismo impacto en el mundo futbolístico y las recientes votaciones al balón de oro así lo muestran. Ese será el segundo paso, sacarle esa dependencia absurda a los convocados y convencerlos de que sin él, también se puede.

El tercer punto es no forzar la recuperación. Entiendo el dolor y el anhelo de García de jugar al decir "juego el mundial, porque lo juego", pero es una afirmación bastante irresponsable. No señor, juega si está al 100% o no juega, así de simple; pues todo un país no se puede ver perjudicado por caprichos. Puede aportar más su ausencia que su figuración a media marcha. La vida no se acaba en Brasil 2014 y después del mundial la carrera de Falcao sigue. Debe tomarse el tiempo que sea necesario, recuperarse plenamente y confiar en su Dios, pues quizá la vida le dé revancha en Rusia 2018.

Y lo más importante, que esto no se nos convierta en paraguas ante una posible eliminación en primera ronda. Este no es un caso como el de Asprilla en el 98' que sucedió durante el certamen, estamos a algo más de cuatro meses calendario del primer partido y hay tiempo de componer la situación. Si en mi anterior columna pedí el llamado de Ramos, Ibarbo y Darwin Quintero para evaluar su rendimiento, ahora; más que nunca debemos examinarlos el cinco de marzo.


Finalmente, más que pronta le deseo una adecuada recuperación a Falcao García, pues sin importar el tiempo que tome, volver al 100% sin secuelas que le afecten en un futuro es lo más importante.

lunes, 13 de enero de 2014

El Factor Sorpresa De La Selección Colombia

Foto: Reuters

Columna Especial Para: Soy Periodista
Véase También Aquí: El Factor Sorpresa De La Selección Colombia
Por: Héctor Herrera 

Llegó el 2014, aquel que desde el 2009 tras el 2-4 contra Chile en Medellín, estuvimos esperando refugiados bajo la esperanza de asistir al mundial en Brasil. Soplan vientos de incertidumbre sobre la tan criticada camiseta de la Selección Colombia, adquirida por una gran cantidad de ciudadanos, más en su afán de mostrarse como "hinchas fieles" que por gusto estético, felices compradores que ahora exhiben con un orgullo prestado el escudo de la federación; tan maltratado y rechazado durante el último decenio, al igual que sus dirigentes.

Se respira un optimismo extraño, una alegría del ayer, ignorando el hoy y desconociendo el mañana. Aún es incierto el nombre de nuestro rival del cinco de marzo, y la sede de concentración en Brasil no convenció, lo cual ha dibujado un plan de trabajo misterioso, desordenado y confuso de cara al mundial. Serán meses de picos altos y bajos, no solo para nosotros, sino para cada una de las 32 selecciones que estarán en el país más grande de Sudamérica.

Colombia viene en curva descendente, los resultados de los últimos partidos oficiales así lo muestran, pero aquí no se toca el tema; seguramente por temor al entrenador de turno o a la reacción de los aficionados. Seguimos hablando del camino a Brasil, haciendo especiales televisivos de cómo llegamos y comercializando libros de victorias ajenas, publicaciones que no salían cuando nos quedábamos a un punto o un gol.

Poco o nada le interesan a Grecia, Costa de Marfil o Japón los 30 puntos alcanzados por los nuestros en las clasificatorias, pues en el mundial todos arrancan de cero. Lo que sí debe tener muy contentos a nuestros rivales es el declive que ha tenido el mayor referente de esta selección: Falcao García. El "tigre" de Santa Marta, anotó solo cuatro goles en los 8 partidos internacionales oficiales que disputó en 2013, tres de ellos de pena máxima; lo cual habla de una gran efectividad desde los 12 pasos pero una baja contundencia con pelota en movimiento. ¿Es poco marcar cuatro goles en ocho encuentros? Pues si lo comparamos con 2012, cuando marcó el mismo número de goles (ninguno de pena máxima) en los cinco partidos que disputó; es evidente que el rendimiento de Radamel ha bajado, pasando de 0.8 goles por partido a 0.5; y lo que es peor, pasando de 0.8 goles con pelota en movimiento por partido a 0.125 (cifras solo de encuentros oficiales).

Algunos dirán que no hay problema, que "ahí está Teófilo", pero el barranquillero bajó su protagonismo tanto en la selección como en su club; al punto de convertirse en un compañero de vuelo más durante la pasada gira europea. Jackson y Muriel son historia aparte, marcan ante rivales de bajo calibre pero ante las grandes selecciones les sigue costando, y Bacca, de gran aporte en el 3-3 contra Chile arrastrando marcas y creando espacios en la defensa rival; no ha tenido los minutos suficientes para mostrar todo su potencial.

Surgen entonces como alternativas tres hombres: Víctor Ibarbo, de excelente desempeño en el amistoso contra Bélgica, donde no solo marcó sino que demostró su capacidad de asociarse y leer el esquema de Pékerman como si hubiese estado en todo el proceso. Darwin Quintero, cansado de ser figura en México, de quiebre de cintura espectacular y extraordinaria carrera, ideal para romper defensas tan sólidas como la griega en aquel importante primer compromiso en Brasil. Y Adrián Ramos, que ha vuelto de entre las cenizas como el ave fénix y es figura y goleador en Alemania con el Herta Berlín; además de tener números admirables que lo ubican como el décimo jugador más efectivo de Europa, por encima de los cuatro inamovibles delanteros de la selección nacional que actúan en el viejo continente.

No debemos creer que pueda ser un gesto desagradecido, integrar algunos nuevos elementos para que estén en Brasil y desplazar a otros que formaron parte del proceso, pues tener un buen desempeño vistiendo los colores patrios no es un favor sino una obligación del jugador en respuesta a su convocatoria. Tampoco es este un llamado a llegar a la tierra de Pelé con 23 individuos sin un solo minuto con la tricolor. Simplemente, debemos ser conscientes que se deben hacer ciertos ajustes para darle un nuevo aire al grupo, por lo que llegar a Brasil con una o dos caras nuevas que nos brinden otras posibilidades a la hora de enfrentar a los rivales del grupo C, puede ser el factor sorpresa determinante que nos resuelva un partido difícil (nos pasó con Leider Preciado en Francia 98').

Fue el mismo Pékerman tras el 1-2 en Asunción quien le anunció a sus dirigidos que por carecer de tiempo y espacios de concentración, las convocatorias y la lista de honor de los 23 elegidos dependían directamente de la actuación de los jugadores en sus respectivos clubes. A los mundiales no se asiste a jugar los partidos bonito, se va a ganar al "sea como sea" y punto.


Nadie tiene el puesto comprado, y este amistoso debe ser empleado para retomar estos tres elementos y evaluar su eventual aporte a la selección en el mundial. El cinco de marzo se debe salir a probar y no a jugar como si del primer partido del grupo C se tratase. Los amistosos no son finales mundiales, no están diseñados para colocar ni toda la titular, ni toda la suplencia. Son partidos de preparación donde el resultado no es más que una estadística, encuentros en los que se enfrenta un rival similar al próximo desafío, son simples entrenamientos con roce internacional para diagnosticar rendimientos y nuevas alternativas, que si resultan positivas y van en pro de realizar una participación digna en el certamen; deben ser acogidas sin dudarlo un solo instante, y serán bienvenidas.
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