jueves, 21 de noviembre de 2013

Si El Mundial Fuera Mañana...



Buen juego mostró la selección Colombia en los dos compromisos que afrontó en tierras europeas. La gira por el viejo continente dejó buenas sensaciones entre jugadores, cuerpo técnico, periodistas y aficionados; números que invitan a ilusionarse pero así mismo hacen un llamado a la reflexión.

Contra Bélgica nos pasó lo que siempre le he criticado a este proceso: regalamos el primer tiempo. No es la primera vez que lo hacemos, pues ya contra Venezuela en Puerto Ordaz y Chile en Barranquilla cometimos el mismo error y nos costaron cinco de esos seis puntos. Y cuando no es la parte inicial es la complementaria, como contra Ecuador en Barranquilla (penal en contra) y Uruguay en Montevideo (recibimos los dos goles del 2-0 final). Sin embargo, a esta selección la salva las individualidades, en este caso García; quien apareció cuando los "Diablos Rojos" arremetían con todo en los primeros pincelazos del segundo tiempo, y tras un excelente desmarque, eludió al arquero para marcar la apertura con un gol de otro partido. Después del tanto lo que vino fue fútbol total, Bélgica adelantó líneas en procura de encontrar el empate que nunca llegó, Colombia jugó bien por las bandas con un Arias brillante y un Armero rápido y escurridizo; sumados a Víctor Ibarbo quien tardó más en labor de calentamiento que en marcar diferencia y ponerle cifras concretas al marcador.

De allí pasamos a Ámsterdam, enfrentando una selección holandesa alterna; pero aún así poderosa. Más allá de que en gran parte del encuentro se jugó con un hombre más, se mejoró muchísimo en materia de orden defensivo y manejo de balón al piso. El juego no resultó tan vertiginoso como el primer examen presentado en días pasados, se esperó al rival y lo atacamos en momentos claves, como debe ser; guardando el respeto debido al tres veces subcampeón del mundo sin que esto signifique transformar el sentimiento a temor. Empate justo, 0-0 esperanzador pensando en Brasil 2014.

¿Entonces nos ilusionamos? Solo digamos que tenemos derecho a estar alegres por el fútbol mostrado. Se derrotó a una selección que asistirá a su mundial número 12 y se empató ante una tres veces finalista. No me cabe la menor duda que si el mundial fuera mañana Colombia haría un papel digno, pues la fortaleza mental con la que vienen los jugadores por acabar con 16 años de sequía, remontando un 0-3 con jerarquía y amor propio, fue el plus que nos permitió ver un juego de espíritu optimista en esta gira europea.

Pero el tiempo pasa y la euforia baja un poco. Los momentos cambian y es muy posible que en siete meses cuando empiece el mundial, esta selección presente variantes en su manera de jugar. Por ello es de vital importancia enfrentar en marzo a un rival de altas condiciones, con tradición mundialista y evitar caer en ese último examen (sugiero Rumania, Ucrania o Suecia). Es necesario conseguir un amistoso contra una selección que le reafirme a nuestros muchachos que pueden jugarle de igual a igual a cualquiera, llenándolos de confianza de cara a Brasil 2014.

Solo el último partido de preparación que se disputará en el primer trimestre del próximo año, será referencia del nivel con el cual llegará Colombia al máximo evento del fútbol, pues el mundial es en junio; no mañana.


Mantengamos la calma.

martes, 12 de noviembre de 2013

Éder Álvarez Balanta ¿Es Su Momento?


Columna Especial Para: Directorio Deportivo
Véase También Aquí: Éder Álvarez Balanta ¿Es Su Momento?
Por: Héctor Herrera 

Muy humorístico, por no usar otro término, resultó José Pékerman durante la más reciente rueda de prensa; cuando reconoció el terrible desacierto cometido con la convocatoria de Stefan Medina; pero minutos más tarde, le dio una cachetada al país anunciando al anteriormente nombrado dentro de la lista de jugadores que estarán en la gira por Europa. Y es que el chiste se cuenta solo, pues si bien fue un acto valiente admitir que "no era el momento", el mes que transcurrió entre una convocatoria y otra es poco tiempo para que cualquier jugador se coloque "mágicamente" en nivel de selección.

Entre los 24 futbolistas que buscan recuperar la imagen que tenía Colombia hace un año, y que se ha venido desvaneciendo mes tras mes desde el partido en el Cachamay ante Venezuela, no figuran Ospina, Yepes y Zúñiga por lesión, es novedad (merecida) Víctor Ibarbo y sorprende el llamado de Éder Álvarez por encima de Aquivaldo Mosquera.

Mediáticamente, el defensor del River Plate cuenta con un palacio deportivo construido desde los escritorios y las salas de redacción locales y extranjeras que supera sus verdaderas capacidades. Tiene el moreno cualidades especiales, únicas, como cualquier otro jugador, pero nada más. Es un futuro con un presente muy corto, un momento futbolístico no superior a la extensa trayectoria del ausente Mosquera, a quien parece que hubiesen utilizado durante la eliminatoria como elemento acumulador de millas de vuelo.


Es claro que los amistosos son para evaluar nuevas alternativas, pero no deja de ser grosero efectuar un examen a un recién llegado, pasando por encima de otros que han hecho parte de este proceso, que tuvieron mínima oportunidad y son superiores al jugador de la banda cruzada. Quizá lo único destacable de su llamado es ensayar en el ensayo, valga la redundancia; evitando colocar figuritas de plástico en la línea defensiva con fines desconocidos en partidos cruciales, tal como sucedió ante Uruguay en Montevideo y Chile en Barranquilla.

viernes, 8 de noviembre de 2013

El Día Que ADIDAS Profanó La Bandera De Colombia


Columna Especial Para: Directorio Deportivo
Véase También Aquí: El Día Que ADIDAS Profanó La Bandera De Colombia
Por: Héctor Herrera 



Un auténtico insulto, una absoluta porquería, un trapero, un modelo vomitivo, una libreta de apuntes, una vergüenza. Las palabras se quedan cortas para describir el remedo de camiseta presentado por la marca ADIDAS, idea producto de la diarrea mental de algunos diseñadores vacíos que en vista de su nula creatividad, tomaron la casaca creada por Lotto y utilizada por nuestra selección Colombia en 2005, le hicieron una variante angulatoria y le añadieron elementos al azar, dando origen al aborto textil que nuestros muchachos se verán obligados a usar en Brasil 2014.

Al cuello y el cierre de mangas con los colores de la bandera argentina, que están falsamente justificados con significar el anhelo de la paz, se suma el sombrero vueltiao, magnífico elemento implementado, de no ser porque se hace imperceptible a simple vista gracias a su errónea colocación y coloración. El buen detalle y quizá único acierto de este espantoso modelo, son las alas del Cóndor de los Andes, situadas en la parte superior dorsal de este intento de retorno de la "camiseta cuaderno".

Como si esto no fuera suficiente, los elementos complementarios del uniforme titular son un atentado directo al tricolor nacional, a nuestra bandera, a nuestras raíces, a nuestra identidad. Si bien con un alto descontento hemos tolerado desde la llegada de Pékerman el uso de las medias blancas, excusado en un estudio, para mi ridículo, sobre la apreciación de las faltas; ahora, la firma encargada de vestir la selección nos impone la trágica pantaloneta blanca, aquella que nos recuerda el 4-0 frente a la Chile de Bielsa en 2008 y que además desentona totalmente en la indumentaria nacional, destiñendo los colores patrios que identifican a cada afortunado ser natural de nuestro país.

No sé a qué clase de descerebrado, como ADIDAS llamó desde su cuenta oficial de Twitter hace unos días a quienes no gustamos de su creación infortunada, se le ocurrió la perversa idea de destruir 20 años de tradición tricolor, haciendo una afrenta contra la bandera y el sentimiento colombiano. Por mi parte, y contrario a lo que hice en 2011, no pienso adquirir un artículo de tan triste calidad creativa y pésima apariencia estética. Aquella vez, los $149.000 que cancelé en Coldeportes por mi camibuso, correspondían plenamente al diseño íntegro y decente de la prenda, respetando en su totalidad la identidad nacional; situación distinta en tiempo presente, donde hasta dos mil pesos sería una inversión exagerada, por no decir un mal gasto, si de adquirir el diseño actual nos referimos.

Lo más triste del caso, es que el contrato con esta marca está vigente hasta 2022, tiempo durante el cual tendremos que seguir soportando desastres como este, o quizá, y ojalá así suceda; seamos testigos de una reflexión de ADIDAS, que en una eventual pretensión de recuperar adeptos, nos presente un modelo clásico en cuanto al color total del uniforme para afrontar las clasificatorias rumbo a Rusia 2018.

Y ojo, porque se filtró la que posiblemente será la indumentaria B de la selección en Brasil 2014, la cual, en un intento desesperado y seguramente basado en alguna cábala, busca revivir el rojo utilizado en el mundial de Italia 90'. Hasta ahí no hay nada de malo, incluso este modelo es absolutamente decente y vestidor, excepto por un detalle: el escudo de la federación lo colocaron de color blanco.

¡Hasta eso nos quieren cambiar!

jueves, 7 de noviembre de 2013

¿Por Qué La Sede De La Selección Colombia Fue Construida En Bogotá? ¡Aquí Le Contamos!


Columna Especial Para: Directorio Deportivo
Véase También Aquí: ¿Por Qué La Sede De La Selección Colombia Fue Construida En Bogotá? ¡Aquí Le Contamos!
Por: Héctor Herrera 



Aunque no tenía pensado escribir sobre este tema, el estúpido regionalismo de algunos ignorantes y reprimidos que habitan este país me obligó a hacerlo.

Desde el año 2011, antes de la realización del Mundial Sub-20 que albergó nuestro país; la Federación Colombiana de Fútbol comenzó los trabajos de construcción de la sede deportiva en la ciudad de Bogotá. Para ese entonces, el técnico de la Selección Colombia era Hernán Darío Gómez, quien hasta esa altura (Mayo) NO tenía definida la ciudad que utilizaría como sede.

Sin embargo, antes de que "Bolillo" renunciara irrevocablemente a su cargo (Agosto); el antioqueño había afirmado que su selección jugaría en la capital del Atlántico. Posteriormente llegó Leonel, a quien la Federación le exigió que debía mantener la decisión de su antecesor; y así fue, hasta su prematuro despido. Luego, con la llegada de Pékerman, el argentino visitó varias ciudades y estuvo indeciso hasta último minuto entre Barranquilla y Bogotá, resolviéndose por la primera luego de la derrota contra Ecuador en Quito.

¿A qué voy con todo esto? Sencillo, desde antes del inicio de la eliminatoria el proceso de construcción ya estaba en marcha en Bogotá; y no responde a un resultado deportivo sino a la materialización de una idea de hace muchísimos años, supliendo así una necesidad que la selección debería de tener resuelta hace décadas.

Creo que hasta aquí está aclarado el primer punto de por qué en Bogotá y no en Barranquilla; especialmente para aquellos que piensan que Luis Bedoya se levantó una mañana después de la clasificación a Brasil 2014 pensando en hacer la sede deportiva y... ¡Magia! Al otro día ya estaba construida (porque con esa incoherencia piensan algunos en medio de su afán regionalista).

El segundo punto es el tema de siempre: La famosa "casa de la selección"; la cual, a mi juicio, se llama Colombia. "¿Entonces se van a llevar a la selección para Bogotá?"; yo supondría que sí, pues una inversión de esta magnitud no es para desecharla y convertir esta gran obra arquitectónica en uno de los tantos elefantes blancos de la nación. "Pero es que la selección Colombia clasifica es en Barranquilla...", si y no. A Chile 1962 se fue jugando en Bogotá, y a Italia 1990, Estados Unidos 1994, Francia 1998 y Brasil 2014 en Barranquilla. Aún así "la arenosa" no es regla, no es garantía (como ninguna otra ciudad), y de eso dan fe Inglaterra 1966 y Alemania 2006.

Ahora, la decisión de la ciudad designada le compete a la dirigencia y el único que puede tomar partido en las decisiones de las siete grandes cabezas de la Federación es el técnico. "Pero es que a Pékerman le gusta Barranquilla..."; si, a Pékerman; no a todos los entrenadores. La sede la elige el timonel de turno y José Néstor no es eterno, no va a ser el seleccionador nacional hasta el fin de los tiempos y luego de él vendrán otros entrenadores que decidirán dónde jugar, llámese Barranquilla, Bogotá, Cúcuta, Medellín, Pasto, Armenia, etcétera.

Hay otro factor importante y es que este no es el predio solo de la selección mayor, también es la sede de todas las selecciones nacionales y en ese orden de ideas todo está perfectamente planeado. La mayoría de las categorías menores se entrena en la capital o en algunas ocasiones especiales en Cali, y el género femenino representativo de nuestro fútbol por lo general se prepara en Bogotá; otro punto claro y a favor de la construcción de esta sede en los 2.600 metros sobre el nivel del mar.

Señores, bajen las antorchas, quítense los guantes y pónganse la camiseta de la selección. No es momento de empezar a armar polémica por el lugar donde Colombia buscará su clasificación a Rusia 2018 cuando ni siquiera ha jugado el mundial de Brasil. Si la tricolor juega en Bogotá, bienvenida sea; si sigue en Barranquilla, muy bien, si se va a cualquier otra ciudad, maravilloso. El verdadero hincha se moviliza hasta al mismísimo infierno por ver a la tricolor, por ello no le veo mayor drama al tema.

Esta no es la selección Bogotá, ni la selección Barranquilla, es la selección Colombia y puede jugar donde sea. La idea más ridícula que un ser humano puede tener en su cabeza es que la plaza juega. Una buena selección gana en el Polo Norte y en el Sahara, ¿O es que nos vamos a llevar el Metropolitano para Brasil? ¿O para Rusia o Qatar?



viernes, 1 de noviembre de 2013

Lecciones 1 Y 2: Holanda Y Bélgica


Columna Especial Para: Directorio Deportivo
Véase También Aquí: Lecciones 1 Y 2: Holanda Y Bélgica
Por: Héctor Herrera 



Superada la euforia causada por la sufrida clasificación de la Selección Colombia a Brasil 2014, el cerebro deportivo de nuestros futbolistas descargó el peso de 16 años de ausencia mundialista y se instaló el chip corrector para intentar hacer historia en la tierra de Pelé.

Dos rivales europeos serán los encargados de dictarle las primeras lecciones de fútbol a nuestros jugadores, con el único fin de despejar las grandes dudas que dejó esta selección en su más reciente encuentro en el estadio Metropolitano de Barranquilla; cuando la roja de Sudamérica comprobó que las ayudas extradeportivas climatológicas no existen, haciendo ver mal en su propio campo a los dirigidos por José Pékerman, especialmente a aquellos convocados que resultaron siendo titulares porque si.

Sobre el escritorio, y amparados en el Ranking FIFA, Colombia no debería tener inconveniente alguno enfrentando la tres veces subcampeona del mundo Holanda, y mucho menos contra una Bélgica que ha estado presente en "tan solo" 11 mundiales. Esta lista milagrosa que literalmente nos regaló la posibilidad de ser cabeza de serie en el mundial, nos hace ver superiores en medio de nuestra inferioridad; por lo cual es de vital importancia colocar la carne en el asador y de una vez por todas dar pie para la ilusión; o simplemente seguir en la frialdad que hemos mantenido a lo largo de este tiempo.

Es necesario dejarlo todo en la cancha contra uno de los posibles rivales de grupo como lo es Holanda, en el afán de ir descubriendo la calidad de equipos que nos esperan en Brasil. Ante Bélgica la historia es distinta, pues cuidándonos de las odiosas comparaciones, la tricolor europea es un espejo del viejo mundo de lo que ha logrado Colombia en estos últimos tres años; acabando en su caso con doce años de ausencia que pesaban el triple dada su tradición mundialista.

A esta selección le llegó el momento de demostrar lo que tiene, de salir del círculo de Conmebol y tratar de innovar en medio de su esquema repetitivo venido a menos y que tuvo su techo en Octubre del año pasado. Ya ante Serbia nos costó bastante hace unos meses, y hace unos días la selección de Sampaoli mostró nuestras falencias defensivas cuando no se cuenta con los cuatro de la línea base; sumadas a la "enganchedependencia" que tanto daño nos hizo en los mundiales de Estados Unidos y Francia. Los laterales que se perfilan como la única opción de desamarrar los partidos, están limitados a la pareja Armero-Zúñiga que pierde fuerza ante la ausencia de uno de ellos y lo que es peor; el equívoco reemplazo de estos con elementos tan nocivos como Stefan Medina.

Es claro que un mes no es suficiente para corregir de un solo tajo los puntos débiles del equipo, pero desde la lista de convocados se espera que estén ausentes aquellos aparecidos que nunca debieron ser convocados y la reafirmación de jugadores que si aportan y pueden convertirse en reemplazos efectivos como Santiago Arias. Algunos han planteado la posibilidad de una convocatoria del defensor del River Plate, Eder Álvarez, pero desde lo futbolístico no tiene cabida en esta selección pensando en el mundial, donde Mario Yepes y Luis Perea son los gigantes fundamentales de la intención defensiva de Colombia. Y aunque una vez concluido Brasil 2014 sería bueno hacerle un acercamiento pensando en Rusia 2018, en este momento donde el técnico tiene que empezar a redefinir su esquema pensando en los 23 jugadores que debe llevar al mundial partiendo de aquellos que hicieron parte de este proceso; aquel que algunos llaman "Balanta" ignorando su primer apellido, sale sobrando.
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