lunes, 30 de julio de 2012

La Odisea De Un Hincha

Columna Especial Para: Federación Colombiana De Fútbol
Véase También Aquí: La Odisea De Un Hincha
Por: Héctor Herrera 



Uno de los sentimientos más sinceros que existen es el amor de un hincha por su equipo de fútbol. No estoy hablando del aficionado que está pendiente de los resultados y cuando las cosas andan bien asisten al estadio, pero al primer traspiés se ausentan prolongadamente.

Tampoco me refiero al fanático que usa el escenario como lugar de desahogo, ingresando con el libreto estudiado y esperando el primer error para inundar el aire de groserías e insultos. Claro, es ese mismo fanático que ante la victoria dice con orgullo "ganamos", pero en la derrota anuncia que "perdieron".

Esta columna es para el hincha, el infaltable asistente a la cita de los domingos, aquel que celebra la victoria y aplaude el esfuerzo de su equipo en la derrota; el que alienta, ríe, llora, sufre, pero nunca abandona a su equipo.

Todo comenzó el pasado lunes 23 de Julio en la fría Bogotá, donde uno de los hinchas más fieles de la selección Colombia buscaba conseguir un abono para los partidos por eliminatorias. Este hombre, asegura ser hincha de la tricolor desde que tiene memoria y por decisión propia; pues incluso fue el quien indujo a su padre a apoyar al combinado nacional. Recuerda con orgullo y nostalgia las múltiples veces que ha asistido a los distintos escenarios de nuestro país; y su extensa colección de boletería incluye partidos amistosos, campeonatos sub-20, varias eliminatorias y el mundial del año anterior.

Con el dinero ahorrado desde hace dos semanas y la ansiedad de conseguir excelentes ubicaciones, este bumangués se dispuso a madrugar para llegar lo mas temprano posible a las oficinas de Ossa & Asociados en Bogotá. Todo transcurría dentro de lo normal, hasta el momento en que abrió los ojos y vio un rayo de sol esplendoroso entrar por su ventana. Tomó su celular, solo para darse cuenta de la triste realidad: Se había quedado dormido, su despertador falló y ya eran las 11 de la mañana.

Apresuradamente se levantó, encendió el computador y encontró que muchas de las entradas ya habían sido reservadas, la mayoría posiblemente vía internet; medio que el no pudo utilizar por no tener tarjeta de crédito. Revisó nuevamente las localidades disponibles y aunque la silletería a la que aspiraba aun estaba libre; era casi imposible que lograra llegar a tiempo para hacerse con ellas.

Al verse sin opciones, tomó una decisión. Vestido con lo primero que encontró, sin bañarse, totalmente despeinado y mas sucio que un francés; salió a la calle y tomó un taxi. La suerte seguía abofeteando a este hincha, quien soportó un trancón tras otro en su trayecto hacia la agencia de viajes. Tuvo que bajarse a 4 cuadras del lugar, con tan mala fortuna que inmediatamente estalló un aguacero de la nada. Corrió, esquivando carros y peatones hasta que por fin llegó a la 82 con 14.

Dice que su estado era deplorable, que su aspecto podía fácilmente confundirse con el de un amigo de lo ajeno y que no sabe como los vigilantes lo dejaron entrar. Una vez en la oficina comenzaron a realizarle los trámites, las localidades a las que aspiraba aun estaban disponibles pero por esas cosas del destino, la solicitud no se pudo procesar.

Pero no se preocupen, pues el encargado volvió a realizar la operación y por fin se imprimía ese anhelado papel. !Ya era un abonado! Finalmente lo había conseguido.

Abandonó el establecimiento con algo de vergüenza, pero con una sonrisa. Al tomar el transporte de vuelta a su hogar, miró su reloj. Eran las 12:30 PM y solo una pregunta rondaba su cabeza: "¿Y ahora que le digo a mi jefe?" (Debía estar a las 9:00 AM en su trabajo). Inmediatamente sacó el recibo, volvió a mirarlo y pensó: "Si me echan, no me importa. Valió la pena".

Ah, se me olvidaba contarles; ese hincha !SOY YO!

lunes, 23 de julio de 2012

Ante Corea Nos Jugamos La Vida

Columna Especial Para: Federación Colombiana De Fútbol
Véase También Aquí: Ante Corea Nos Jugamos La Vida
Por: Héctor Herrera

Comienzan los juegos olímpicos y con ellos, la participación de la Selección Colombia en la disciplina del Fútbol femenino.

Desde el momento en que se sortearon los grupos la incertidumbre se apoderó del país, el ambiente se llenó de dudas e incluso; el canal local designado a la transmisión de las justas olímpicas, ha promocionado varios deportistas de otras disciplinas y es muy posible, que no transmitan los partidos de nuestras muchachas.

Hay que decir que, aunque desmotiva enfrentar dos viejos conocidos a quienes no pudimos ganarles en el pasado mundial; no hay que descartar una eventual clasificación a cuartos de final.

Además de Corea Del Norte Y Estados Unidos, nuestra selección debe enfrentar a la poderosa Francia en fase de grupos. En Alemania 2011, las anglosajonas nos derrotaron 3-0 y un empate ante ellas, sería ganancia. Por otra parte, será la primera vez que colombianas y francesas se vean la cara, por lo cual; igualar ante ellas también sería muy bueno.

El partido clave es ante las coreanas, a las cuales ya les empatamos en el pasado mundial y quienes seguramente, estarán haciendo las mismas cuentas que nosotros para acceder a la siguiente fase. Hay que ganar en el debut y no perder en las dos siguientes confrontaciones. Con esos cinco puntos, podemos aspirar a ser uno de los mejores terceros.

Pero mas allá de que tan lejos lleguemos, o si logramos o no traernos una presea sin importar el metal; debemos ser conscientes que esta es nuestra primera participación en el fútbol olímpico femenino, que vamos a aprender, a recoger experiencias para futuras generaciones y que las nuestras, con el solo hecho de estar en Londres; ya se ganaron la medalla de honor.

¡Éxitos Muchachas!

lunes, 16 de julio de 2012

La Casa De La Selección Colombia: Una Ventaja Inexistente

Columna Especial Para: Federación Colombiana De Fútbol
Véase También Aquí: La Casa De La Selección Colombia: Una Ventaja Inexistente
Por: Héctor Herrera


Pisos térmicos, capacidad del escenario, precios de boletería y hasta historia, son los principales ítems que entran en juego a la hora de escoger la sede del tricolor nacional. Todos queremos ver a nuestros guerreros defendiendo los colores de nuestra patria, y como nos gusta todo fácil; pedimos a gritos que nuestra ciudad sea la casa de la selección. Somos los habitantes del país más hermoso del mundo y amamos tanto esta tierra, que pecamos de regionalistas.

Los historiadores postulan a Barranquilla, exhiben con orgullo sus 3 clasificaciones consecutivas pero nadie se atreve a nombrar las 2 veces que no logramos el cupo (1966 Y 2006); y tampoco recuerdan que en Bogotá clasificamos al primer mundial (1962).

Entran en juego entonces el aforo y la capacidad monetaria de cada lugar. Otra vez "Curramba" se jacta de tener más capacidad que los demás estadios, llámese "Campín", Atanasio, Pascual, o cualquier otro, pero OJO; que intervienen entonces el tesorero de la Federación y los representantes de la firma encargada de comercializar los tickets, con un argumento triste por su realidad; pero totalmente valido: Otras ciudades pagan mejor la boleta.

También se toca el tema del jugador número 12, el hincha. Buscan un lugar donde los aficionados apoyen a la selección incondicionalmente. A mi juicio, cualquier ciudad cumple con este requisito, TODOS los colombianos queremos ver a nuestra selección en el mundial, todos queremos que ganen y en todas las ciudades se llena el estadio.

Sin embargo, lo que se busca es un lugar donde el seleccionado nacional sienta apoyo desde las tribunas y en el cual, en caso de no conseguir el resultado deseado; no salgan insultados. Creando conciencia y con cultura ciudadana, todas las ciudades podrían cumplir con este requisito, pero Bogotá tiene un plus a la hora de apoyar, e incluso; de reconocer la entrega del equipo a pesar de un marcador adverso. Claro, hablo desde lo personal y luego de haber visto a la selección en distintas ciudades; incluidas la capital y la actual sede.

Por ultimo sale al baile el ítem mas importante y el único con el peso suficiente; el clima. Las opciones se reducen a 3: Un extremo calor combinado con humedad, un extremo frio combinado con altura y un clima templado. Todas las ciudades aplican, aunque algunas nunca son tenidas en cuenta.

La semana pasada fue ratificada Barranquilla para los 2 partidos de local por eliminatorias, correspondientes al 2012. Luis Bedoya (porque estoy absolutamente convencido que fue el quien escogió la sede y no Pékerman) busca sofocar al rival en la arenosa y así lograr un buen resultado. En el papel y la imaginación, fantástico; en la realidad, difícil de cumplir.

El clima es igual para ambos, tanto ellos como nosotros vamos a tener los mismos días de preparación y en el caso de Uruguay; entrenará en Panamá. La ventaja está en la nómina que convoque "Don José", y en los hombres que coloque en el campo de juego. Esos puntos extra son los jugadores que actúan en los clubes de la costa caribe, quienes ya están aclimatados y que, aunque sobre el escritorio pueden tener un desempeño menor que los "extranjeros"; en este caso aportarían mas.

Ojo, NO estoy pidiendo que pongan a jugar a medio Junior, a medio Real Cartagena y que los suplentes sean del Unión y de Uniautonoma. Lo que sugiero es que a esa titular que ya tiene Pékerman, se le realicen 2 o 3 variantes de acuerdo al criterio del entrenador para obtener ese factor extra que haga sentir esa localía. Si la sede hubiese sido Bogotá (como lo quería Pékerman), pues habría que reforzar la nómina con 2 o 3 jugadores de Millonarios, Santa Fe, Equidad, Chicó, Pasto o Patriotas.

Así es como se "construye" la casa de la selección; así se consigue convertir cualquier estadio en un fortín. Solo hay que mirar a Bolivia, quien independientemente de su larga ausencia en los mundiales; arma una “selección base” con jugadores que actúan en los clubes de la región (The Strongest, Bolívar y La Paz F.C.); y la complementa con los internacionales.

Si en realidad el entrenador gaucho se la jugó por Barranquilla (como dice Bedoya), supongo que ya tiene esto previsto y además de variar la convocatoria; ajustará la titular para darle cabida a los deportistas aclimatados. Esa es la ventaja deportiva del Metropolitano, pero de no ser aprovechada pasará de ser tan evidente, a inexistente.
© 2012-2016 LA DOBLE H. Todos los derechos reservados.